sábado, 5 de enero de 2013


Aprendí que a veces el que ARRIESGA no pierde nada, y QUE PERDIENDO TAMBIÉN SE GANA.

Perdone errores casi imperdonables. Intente sustituir personas insustituibles y olvidar personas inolvidables. Me decepcione de personas que pen nunca me decepcionarían. Sonreí cuando no podía. Hice amigos eternos. Llore oyendo música y viendo fotos. Llame solo para escuchar una voz. Pensé que me moría de tanta tristeza. Tuve miedo de perder a alguien especial.


No hay comentarios:

Publicar un comentario